martes, 20 de diciembre de 2011

BOTOX Y SUS MITOS....


5 MITOS SOBRE EL BOTOX

MITO 1: "El Botox es peligroso"
El Botox tiene un gran historial de seguridad, dado que anualmente se llevan a cabo más de 2,8 millones de tratamientos con Botox, sin que se produzcan efectos secundarios significativos.En una reunión de la Academia Americana de Dermatología, en julio de 2004, los pioneros de Botox, los Dres. Caruthers y su esposa, que han estado utilizando Botox para el tratamiento de líneas faciales desde el año 1987, demostraron que no hay efectos secundarios a largo plazo. Esto se pudo observar en pacientes que recibieron 30 sesiones de inyecciones de Botox en un período de nueve años.

MITO 2: "El Botox dejará su rostro sin expresiones faciales, como si tuviera la cara congelada "
Si se inyectan pequeñas dosis de Botox en los músculos faciales específicos, uno puede tener un debilitamiento natural de las líneas y las arrugas no deseadas, logrando que la apariencia de su rostro sea más juvenil sin que resulten comprometidas las expresiones faciales. Es importante que la aplicación de Botox sea realizada por un cirujano plástico especializado, dado que hay un equilibrio armonioso entre los músculos de la cara, y si se aplica una canitidad no adecuada de Botox, uno puede perder la correcta movilidad de los músculos de la expresión.

MITO 3: "El Botox va a envenenar mi cuerpo"

Al igual que con todos los medicamentos, las cantidades excesivas de Botoxpueden ser peligrosas. Para uso cosmético, la dosis adecuada para un paciente típico promedio es de 20 a 70 unidades de Botox por tratamiento, y la dosis letal de Botox es de 2800 unidades, 100 veces la dosis media administrada para el tratamiento de las líneas y arrugas. Realizado el tratamiento con Botox, con el paso del tiempo el cuerpo elimina de manera natural la dosis aplicada, razón por la que los efectos del Botox son temporales.


MITO 4: "Tengo miedo de las inyecciones dolorosas"

El tratamiento con Botox consiste en unas pocas inyecciones diminutas que no requieren anestesia dado que casi no producen dolor. Aún así, para aumentar la comodidad del paciente se acostumbra a aplicar una crema anestésica o hielo antes del tratamiento con Botox.

MITO 5: "Los tratamientos con Botox pueden causar la caída de los párpados"
La caída de los párpados es un efecto secundario poco frecuente, dado que si el tratamiento con Botox se administra correctamente, el riesgo de sufrir de párpados caídos es inferior al 2%, y como con cualquier posible efecto secundario, la condición es temporal y debe desaparecer en unas pocas semanas. Una vez más, se reitera la conveniencia de elegir un profesional médico especializado en este tratamiento con Botox para reducir los riesgos de efectos secundarios.